Símbolo

No es un aceite para cualquiera. Y está bien así.
Símbolo no busca gustar a todos; busca ser auténtico. Es para los que se atreven: los creativos, los valientes, los que se expresan como quieren y respetan a los demás por hacer lo mismo.

Este no es solo un AOVE: es carácter, rebeldía y arte embotellado. Un zumo virgen extra, puro (un % sin filtrar), que pica, amarga y deja huella. Porque lo real no es complaciente: te desafía, te transforma.

Cada botella es un manifiesto.

Esta primera edición limitada a 1914 botellas no es una coincidencia. En ese año, el dadaísmo rompió esquemas, Chaplin redefinió el cine, y el Canal de Panamá conectó mundos separados. Símbolo toma esa inspiración para conectar personas: uniendo lo esencial y lo valiente.

Un punto de encuentro.

Porque da igual quién seas o cómo pienses, hay un lugar donde todos coincidimos: una mesa, un buen pan y un aceite que lo transforma todo. Es para los que buscan lo auténtico, los que pasan de filtros y valoran lo esencial.

Tradición e irreverencia.

Lo que importa es lo que conecta.

Bienvenido a Símbolo.
#Aunquetepique

Cuando lo termines, no tires su botella. Reinventa su historia: conviértela en vela, florero, pieza coleccionable o rellénala de más aceite.
Porque, como todo lo auténtico, merece otra vida.